“OTAN Game Over”
25 de Abril de 2008

BETERA

Aunque nos queda un poco lejos este año Salamanca volverá a estar presente en la “OTAN Game Over: VI Inspección ciudadana a la base de Bétera (Valencia)”

Campaña “Reclama las bases” – 17 de mayo, 11 h.

La inspección ciudadana es una acción noviolenta de desobediencia civil. La guerra es un crimen contra la humanidad. Mientras la legalidad vigente continúe amparando la preparación y ejecución, nosotros desobedeceremos para denunciarla, obstruirla, e impedirla. Las bases militares son parte de esos preparativos para la guerra: crucemos las vallas de la base de Bétera y clausurémosla. Reclamemos las bases por un mundo sin guerras y sin ejércitos.

Las guerras empiezan aquí

La maquinaria de la guerra se alimenta de nuestros impuestos y ahorros. En el Estado español, el presupuesto militar ha llegado a 18.928 millones de euros en 2008 y la nvestigación armamentística están en máximos históricos.
¿”Misiones humanitarias”? ¿”Guerra contra el terrorismo”? Todos los ejércitos están preparados para golpear globalmente allí dónde las élites del primer mundo lo consideren beneficioso para sus intereses.

Además, la invasión de Irak y Afganistán ha dejado claro que las guerras a miles de kilómetros de dónde vivimos empiezan realmente junto a nuestras casas. Desde bases militares como la de Bétera, carreteras y vías férreas, puertos y aeropuertos, antes de llegar a la zona “de guerra”.

En el tema de la guerra no hay diferencias entre los gobiernos, sólo retórica. Zapatero habla de Alianza “de Civilizaciones” pero vende armas al ejército israelí y envía tropas a la guerra de Afganistán.

OTAN Game Over

El 22 de marzo un millar de personas de todo Europa (también de València, Elx, Bilbao, Albacete, Cádiz, Madrid y Barcelona) intentaron entrar en el cuartel general de la OTAN en Bruselas para pedir la desaparición de la Alianza y el fin de sus juegos de guerra. La inspección ciudadana forma parte de ese movimiento internacional contra las infraestructuras militares. En València, la campaña por el desmantelamiento de la base de Bétera y la devolución de sus terrenos para darles un uso social y ecológico está en marcha desde 2001.
Manifestaciones, marchas, sentadas, encadenamientos, parodias e incluso el bloqueo en 2004 de un tren de la base que se dirigiría a una maniobras. Y ya van cinco inspecciones. Este año, acciones similares se harán de nuevo en otras bases militares españolas.

Desobediencia civil

Cuando un crimen como la guerra y su preparación se ampara en la ley y el secreto, es legítimo desobedecer para llamar la atención y sacarlo a la luz pública. Entrar dentro de la base de la OTAN es una acción de desobediencia civil, y sobre el papel, puede ser castigada como un delito de “allanamiento de instalación militar”. En la práctica la peor de las consecuencias podría ser una detención policial de algunas horas. Pero, de hecho, en los 5 años anteriores no se ha pasado de las habituales identificaciones y un par de multas leves. No es casualidad. Según sentencias del Tribunal Supremo en acciones similares, estas “no son constitutivas de ilícito penal militar“, y recientemente un Juzgado de Llíria absolvió a todos los inspectoras e
inspectores en 2006 de una falta por “desobediencia leve”, considerando “legítima” su acción.
Diptico Informativo

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